Enero y febrero –y por qué no antes también– se vuelven meses caóticos cuando intentamos planificar nuestras merecidas vacaciones. ¿Cuáles van a ser nuestras coordenadas? ¿Playa, montaña o lago? ¿Ciudad o naturaleza? ¿Aventura o descanso?
- Santa Cruz: El Chaltén

La ecuación es simple: persona que va, persona que quiere volver. Al pie del imponente Fitz Roy, es la capital nacional del trekking. Es un lugar para ir con ganas de moverse, porque hay tanto para hacer que estoy segura de que no te van a alcanzar los días para hacer todo. Hay caminatas cortas y guiadas, de más de dos horas y hasta de días. Las opciones son:
- Subir al mirador de Los Cóndores y Las Águilas.
- Ir hasta el Chorrillo del Salto.
- Caminar hasta el mirador cascada Margarita.
- Recorrer el sendero hasta la laguna Capri.
- Subir hacia la laguna de los Tres.
- Llegar a la laguna Torre.
- Caminar hacia el glaciar Piedras Blancas.
- Recorrer el sendero que llega al glaciar Huemul.(En mi experiencia, lo recomiendo muchisimo)
- Hacer las caminatas guiadas Laguna Toro-Paso del Viento-Paso Huemul y Vuelta al Hielo.
2. Tierra del Fuego: Ushuaia + Parque Nacional Tierra del Fuego
Ushuaia es la ciudad del fin del mundo. Fue la primera postal que nos dejó la boca abierta cuando pisamos Tierra del Fuego. Sus casitas de colores, sus calles sube y baja, sus montañas, sus senderos, su historia, sus días eternos, sus noches cortas: hay mucho para conocer y ver. Es un destino que algo despierta, tal vez por su magia, encanto y misterio por estar en un extremo tan austral. El bonus track que la acompaña es el Parque Nacional Tierra del Fuego, que está a solo 12 km de la ciudad. Es un destino caro, sí. Pero eso no quita que pueda ser recorrido y disfrutado por todos. Podés:
- Recorrer la ciudad (esto es una obviedad, pero vale la pena que lo hagas).
- Ir hasta playa Larga a casi 4 km del centro hacia el este, para tener una vista espectacular del Canal de Beagle (¡no te olvides del mate!).
- Navegar el Canal de Beagle (en algunas excusiones podés también conocer la isla de los Lobos Marinos, la isla de los Pájaros y el faro Les Eclaireurs).
- Conocer el Parque Nacional Tierra del Fuego (andá temprano y recorrelo con tiempo porque hay muchísimo para ver. La entrada general es de $140, la entrada Mercosur de $100 y la nacional de $40 (precios temporada 2015). Si tu bolsillo es más gasolero, tenés muchos lugares para acampar –consejo: casi que no hay proveedurías y los precios son excesivamente caros, comprá todo antes en un supermercado–).
- Vivir la experiencia del Tren del Fin del Mundo.
- Conocer el Museo Marítimo y la Cárcel del Fin del Mundo.
3. Neuquén: Camino de los Siete Lagos

La opción perfecta para los amantes del acampe y el aire libre e ideal para los que quieren hacer su primer viaje en bicicleta. Este camino de 108 km en total, conecta las ciudades de Villa La Angostura y San Martín de los Andes, dos polos turísticos que también vale la pena conocer. Cada lago es diferente, cada curva muestra un paisaje distinto y además de las paradas obligadas, se puede:
- Entrar en Villa Traful (si te da el tiempo, quedate dos o tres días para recorrerla).
- Tomar el desvío hasta el paraje Quintupuray.
- Frenar y ver la cascada Vullinanco.
- Conocer villa Meliquina (aldea de montaña en el extremo oriental del lago Meliquina, sobre Ruta Provincial 63).
- Visitar Quila Quina (acá se asienta una comunidad mapuche, hay camping y playas).
4. Mendoza: Alta montaña

Mendoza es una provincia que tiene todo. Este destino es para aquellos que disfrutan del movimiento de la ciudad, pero en su justa medida y en equilibrio con la naturaleza. La alta montaña es uno de los atractivos más lindos que tiene, siendo la Ruta 7 su protagonista. Además de recorrerla, no te vayas sin visitar:
- El mirador de la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza (subiendo al octavo piso se tiene una vista panorámica de lo que se llama «la ciudad-bosque»).
- El Parque General San Martín y el cerro de la Gloria.
- El espacio cultural Le Parc (se realizan diversas exposiciones y muestras de artistas durante todo el año).
- Luján de Cuyo (a solo 24 km de la capital, uno de los barrios más cuidados y lindos de Mendoza) y Chacras de Coria (a 17 km, un pequeño y pintoresco poblado en el norte de la provincia).
- Bodegas, aceiteras y destilerías (cuantas más, ¡mejor!).
- Sus actividades de aventura (cabalgatas, rafting, trekking, paracaidismo, entre otros).
- El dique-embalse Potrerillos, la ciudad de Uspallata, el centro de esquí Penitentes, el mirador del Aconcagua, el pueblo Las Cuevas y el Puente del Inca (todo esto forma parte del circuito alta montaña)
5. La Rioja: Villa Unión + Parque Nacional Talampaya + Cuesta de Miranda + Chilecito

Los que aman los colores del Norte argentino no pueden dejar de conocer este combo de La Rioja. Haciendo base en Villa Unión, un pueblo ubicado al oeste de la provincia y que se caracteriza por la calidez de su gente, se accede a uno de los parques nacionales más impactantes de nuestro país. Siguiendo por la mítica Ruta 40, el camino se convierte en la Cuesta de Miranda, atravesando diferentes parajes y culminando a pocos kilómetros de Chilecito, una ciudad con muchísima historia. Resumiendo, se puede:
- Recorrer Talampaya (no se permite acceder al parque con vehículo propio, con lo cual es obligatorio pagar las excursiones que ofrecen los diferentes prestadores. Tené en cuenta que con la entrada base se puede recorrer muy poco).
- Conocer laguna Brava (nos dijeron que es un paisaje espectacular).
- Disfrutar la Cuesta de Miranda (tiene 27 km en total y se dice que 320 curvas).
- Ir al Cristo del Portezuelo en Chilecito.
- Ir al Museo de la Minería y subir hasta la segunda estación del Cable Carril (una majestuosa obra de ingeniería del año 1904 que consiste en el tendido de un cable aéreo de 35 km).
- Llegar hasta la «unión de los ríos» al bajar del Cable Carril
5. Jujuy: Purmamarca + Salinas Grandes

La frutilla del postre de nuestro recorrido por Argentina. El cerro de los Siete Colores roza la imperfección perfecta. Purmamarca es cálido, es paz, es encender nuestros sentidos para que el paisaje nos llene y nos vacíe. Pueblo chico, de pocos habitantes, con tanta belleza natural que termina sorprendiendo. Qué hay para hacer:
- Recorrer sus callecitas de tierra y comer unas buenas empanadas jujeñas.
- Subir al mirador del Cerro de los Siete Colores (está justo enfrente).
- Caminar por el circuito Los Colorados.
- Subir la Cuesta de Lipán (importante: masticá coca porque se suben muchos metros en pocos kilómetros).
- Visitar las Salinas Grandes.
- Recorrer la Quebrada de Humahuaca.
- Descansar. Para eso estás en Purmamarca.


Gracias por la información, ya recorrí alguno de estos sitios y son muy buenos!!
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